martes, octubre 28, 2014

“¿Qué es mejor, Youtube o Ivoox?”, ¿alguien se hizo alguna vez esta pregunta?

En este océano (¿o era infierno?) de información difícilmente reflexiono a diario y me dejo llevar por lo que cacarean los expertos; me lanzo a la aventura de aplicar lo que afirman entre sonrisas amplias, pero de forma categórica, y luego me quejo de los resultados. Esta vez, desafiando lo que se supone es el sentido común, ignorando los millones de videos que tiene Youtube decidí actuar en contra de la intuición masiva y de acuerdo con la mía. Las respuestas a las que llegué me sorprendieron.

Los millones de los millones

No sé cuántos videos tiene Youtube y no me voy a tomar la molestia de buscar un estimado en Google porque para el viernes el número que escriba aquí ya será obsoleto, sólo diré que sobrepasa, desde muy lejos, al de audios alojados en Ivoox. Estos hechos podrían llevarte a suponer que si una página tiene muchísimo contenido atrae a un mundo de espectadores y que por lo tanto tienes la oportunidad de que un porcentaje de ellos, así sea pequeño, llegue a tu contenido. Eso creía yo hasta que comencé a ver todo más de cerca, hasta que comencé a observar.

Estar en un lugar donde tantas personas tienen una propuesta distinta, en donde la gritan tanto como pueden no te asegura nada. En general las personas que visitan Youtube buscan lo mismo que buscas tú cuando enciendes la tele o cuando descargas una serie para verla en el computador: diversión, calmar el estrés, olvidar lo que incomoda o lo que duele. Entonces me hago otra pregunta: ¿quiénes usan con frecuencia hasta con frenesí Youtube lo hacen para aprender, para ver clases, para ver conferencias? Sí, también, pero, reconozcámoslo, somos minoría.

Que viva la minoría

Mi “experimento” parte de los esfuerzos que estoy haciendo para promocionar los contenidos de pago (cursos y libros digitales) que pienso distribuir a través de uno de mis blogs. 

Cuando analicé las fuentes de tráfico descubrí que Youtube no está entre los primeros diez, ni entre los primeros veinte, Ivoox tampoco estaba PERO hace unas semanas ocurrió algo que llamó poderosamente mi atención. 

Luego de una reunión virtual que organizo cada mes para acercarme a los visitantes frecuentes una mujer me pidió hablar en privado vía Skype y accedí. Estaba interesada en tomar uno de los cursos que dicto y me había encontrado a través de mis audios, esos que alojo tan humilde y quizás descuidadamente en Ivoox.

La plataforma de este servicio no es tan cuidada, ni tan intuitiva, dirán algunos, como la de Youtube, por lo que creía no tener ningún seguidor allí. Creía que cada vez que subía algo estaba lanzando un grano de arena al mar, eso hasta que sin planearlo encontré resultados interesantes.

Dime bruja, que me gusta

Hace poco retomé mis cartas de tarot y comencé a estudiar baraja Lenormand, actividad que me hizo ver que si hablaba de los ejercicios que hago, como parte de mi aprendizaje autodidacta, podría beneficiar a una audiencia imaginaria y atemporal que en algún momento intentará adquirir el conocimiento que me interesa ahora. Con esta idea en mente grabé y subí un audio breve sin esperar que pasara nada, pero pasaron cosas.

Siguiendo el sentido común experto, atendiendo a la intuición de masas subí el mismo audio a Youtube con una imagen estática, para que una minoría más grande tuviera la oportunidad de encontrarlo y de escucharlo. Mi hipótesis era que en Youtube, a pesar de la competencia feroz entre contenidos, lograría más visualizaciones que las escuchas que alcanzaría el mismo contenido en Ivoox. Resultado: Visualizaciones en Youtube desde el día de la subida: 5 Escuchas totales en Ivoox desde el día de la subida: 23

No invité a los sospechosos de siempre a esta fiesta

Para darle más pureza u objetividad a los resultados no promocioné ninguna de las dos versiones usando mi lista de correo, tampoco las anuncié en Twitter ni en Google+ (de Facebook ya ni hablemos porque sabemos que es un fraude). Después de ver los resultados entré a analizarlos con la opción que tiene Ivoox para ver estadísticas audio por audio. Hasta hace poco no la conocía ni sabía cómo leerla, pero como aprender a leer analíticamente es como montar en bicicleta, después de observar los datos los entendí rápidamente. Resulta que sí había tenido suscriptores en mi canal de Ivoox y que fluctuaban en función de la frecuencia y de los temas de los audios que decidía subir, pero además resulta que como Ivoox es una plataforma enfocada en la audiencia hispana y en personas que disfrutan de escuchar, es decir que ya saben que van a encontrar contenidos sin animaciones ni dibujitos, llegan con una actitud distinta, llegan con disposición de darle tiempo, espacio y, sobre todo, atención al mensaje que quiero transmitir.

página de estadísticas de ivoox
La zona naranja, marcada desde afuera con la línea roja y temblorosa, está compuesta por los suscriptores del canal o del podcast específico, hasta donde entiendo.
Para concluir, la promesa de exponerte a una audiencia monstruosamente grande no te garantiza llegar a la cola del león, ni siquiera usando etiquetas pertinentes y rimbombantes (usé las mismas en las dos versiones del mismo contenido), un objetivo que es crucial cuando buscas una estrategia concreta de monetización para los contenidos o los servicios que ofreces. 

En el mediano plazo llegar a una minoría que valora tus cualidades y el modo en que las aplicas es más rentable que seguir apuntando a la masa, con la esperanza de que alguien oiga tus gritos desesperados, pues con el tiempo tu mensaje pasará de la boca a la oreja indicada hasta convertirse en un rumor imparable.

jueves, marzo 06, 2014

Creación de contenidos: Entrevista ficticia

Lo que sigue son las respuestas que podría dar un gerente de mercadeo digital si respondiera sin maquillaje a preguntas acerca de un proyecto exitoso.

Para ti, ¿qué es el éxito digital?

Hacer plata. Tener un buen producto, venderlo monstruosamente, a un buen precio si se puede, y con el menor esfuerzo posible.

¿Buen precio?

Claro, venderlo tan caro como sea posible y que sea baratísimo de producir. Que la gente pague por el valor que cree recibir al comprarlo, no por el costo de producción del producto, o del contenido, que en este caso es lo mismo.

¿Cómo se producen contenidos baratos?

Es muy fácil. Una forma es publicando anuncios en los que se ofrece un dólar o un euro por cada artículo de 500 palabras, así captamos bloggers, estudiantes de comunicación, amas de casa aburridas, de todo. Les damos los temas, recibimos el material, verificamos que no sea copia de artículos que ya existen y, si todo va bien, les pagamos.

Y la gente ¿no se aburre de trabajar tanto para que le paguen tan poco?

Claro que se aburre, por esa no es la única acción que hace parte de nuestra estrategia de negocios. A veces, para proyectos grandes por ejemplo, contratamos a unos cuantos freelancers. Hacemos cotizaciones y contratamos a los que escriben menos mal, más rápido y por menos plata.

¿Cómo es un proyecto grande?

Un libro, por ejemplo. Digamos que queremos escribir un libro que se llame “365 recetas fáciles y prácticas” para venderlo por amazon, pero también queremos venderlo muy barato para que la ganancia sea por la cantidad de gente que lo compra. En ese caso contratamos a varios freelancers para que lo escriban, les pedimos descuento por volumen y les pagamos, además los hacemos firmar una renuncia de derechos de autor para que luego no vengan a reclamar nada.

Pero ¿dónde está el negocio?

Claro, no entiendes porque no vives esto todos los días, pero es muy fácil. Para que un producto se venda mucho es necesario tener tráfico y el tráfico a una página se atrae con contenido, ni siquiera tiene que ser contenido bueno.

Puedes llenar una página traduciendo por completo otra del mismo tema que está en otro idioma, inglés o portugués, o también puedes copiar una página de la competencia, de esas que salen en las primeras páginas cuando buscas algo. Para que no se note simplemente mandas reescribir sus textos. Les dices a tus contratistas que digan lo mismo pero con palabras distintas.

Cuando tienes suficiente material para salir tú también en los primeros resultados pones anuncios de publicidad y vendes tu producto: un libro, una consulta con una bruja, una crema barata, da igual. Lo mejor es que tienes ganancias dobles, por la publicidad y por lo que vendes.

Entonces le sacan bastante plata al producto…

Suficiente para pagarles a los que lo hicieron y para darles muy buenas ganancias a los que ponen el capital inicial para darle vida a la idea.

¿Tan rentable es?

Tanto que hay empresas dedicadas a producir por decenas páginas con contenido basura.

Pero ¿la gente qué dice?

Nada, las usa, compra los productos que les vendemos y muy rara vez se queja. Si se queja es una entre miles y como en general todos se conforman con productos de mala calidad no es tanto problema. O es que acaso ¿tú reclamarías para que te devolvieran un dólar?


Es más fácil aceptar la pérdida de esa plata que hacer un trámite para pedir la devolución. Nuestro mejor aliado es la pereza, comprar siempre es más fácil que pedir que te devuelvan la plata.
En internet hay de todo. Los mejores productos no siempre están en las primeras páginas, pero la gente está muy cansada para ir hasta allá o para preguntarle a alguien acerca de lo que se supone quiere y necesita saber. Al final se conforma con lo fácil e inmediato y ahí nosotros cosechamos.

¿No te parece que esto es aprovecharse de la ignorancia de la gente?

¿No crees que hay negocios peores? Yo no estoy vendiendo drogas ni estoy en el negocio de la trata de blancas. Cada quien usa su tiempo como mejor le parece y si yo puedo hacer plata mientras otros lo pierden ¿por qué no aprovecharía la oportunidad?

Entonces tú ¿pierdes el tiempo también consumiendo esos productos?

¡Ni en sueños! Cuando quiero comprar algo lo pienso varias veces, pido opiniones, descarto las de los expertos dudosos y me quedo con las recomendaciones de las personas que son una autoridad en la materia, en las que realmente confío o a las que me quiero parecer.

¿Cómo es eso?

Sí por ejemplo quiero comprar un carro nuevo le pido un dato confiable al mecánico que ya le hace mantenimiento al que tengo. Si busco un colegio para mis hijos averiguo a dónde van los de otras personas de mi mismo nivel. Pedir consejos acerca de estos temas a gente que no tiene ni idea o buscar respuestas en las primeras páginas de Google es algo que sólo hace la gente a la que no le interesa conservar la plata que gana.

Cuando te tomas la información en serio, cuando sabes que tener la mejor es vital dejas de conformarte con las fuentes y las páginas sin referencias que visita todo el mundo, aprendes a cavar profundo y a pensar de otro modo.

¿Crees que en algún momento los demás van a comenzar a hacer lo mismo?

Lo dudo, todos están pasándola muy bien jugando CandyCrush en teléfonos que son más inteligentes que ellos y buscando en un diccionario de sueños qué significa soñar con un ex, un diccionario que nosotros mandamos a hacer.

Todo esto parece muy oscuro.

Para los demás quizás, para mí, para los de mi círculo todo brilla. Mientras la gente siga conformándose con respuestas fáciles, prácticas y de mala calidad el futuro que nos espera está lleno de abundancia.

Lectura recomendada: