jueves, agosto 11, 2011

Uso de redes sociales: Qué publicar es más importante que dónde publicarlo



Hoy no planeaba escribir acerca de redes sociales, sin embargo un pensamiento me llevó a ello. Tampoco voy a escribir acerca de la desconexión y cómo el ejercicio de los 30 libros la amenazan, a pesar de qué podría. Hoy escribiré acerca de porque el medio no importa tanto como el contenido.

Anoche, mientras hablaba de higiene del sueño en mi reciente streaming comencé a pensar frenéticamente dónde publicar un enlace hacia un test del tema. La ansiedad era ridícula, no por su nivel sino porque hoy en día no hay restricciones para publicar cualquier pieza de contenido, asunto que no siempre es positivo.

He visto varios streamings de pseudocelebridades que se sienten muy importantes gracias al número de seguidores que han acumulado en su cuenta de Twitter, porque este fenómeno no suele darse en Facebook. Una vez se sienten líderes de opinión deciden mostrarse a su público para agradecerle el favor. Hablan de la noticia del momento, del clima o de la ropa que tienen puesta. Las obviedades y elementos insulsos son la carne de sus intervenciones, porque al fin y al cabo llegaron a ser famosos expresando tautologías de verdades simples y obvias.

Es cierto, yo también terminé siguiendo la tendencia de usar algún servicio de streaming para transmitir algo, sin embargo pensé en ese algo antes que en el medio.

Mi caso no sólo era menor – no saber dónde publicar un simple enlace – sino que podía ser resuelto fácilmente porque tenía un objetivo claro. Adoptar un medio, sin importar cuál sea, para luego armar la estrategia equivale a comprar un taladro para luego pensar en dónde se pueden hacer agujeros. Si, al contrario, necesito hacer un hoyo en la pared y luego pienso en cómo lograrlo estaré siguiendo un curso lógico de pensamiento, a diferencia del otro escenario.

Ahora, con la explosión de servicios para publicar información de todo tipo hay mucha gente creyendo que debe usarlos todos. Si me dejo bombardear por la inmensidad de datos vacíos que son emitidos es mi asunto, si prefiero ignorar a quienes opinan compulsivamente y prefiero preparar lo que tengo para decir, antes de ponerme al frente de la cámara para contarlo, también.

Realmente no creo que la mejor manera de convertirse en un gurú o cualquier otra especie de líder de opinión sea diciendo, publicando o gritando lo mismo que se ha dicho antes pero usando otras palabras, parafraseando simplemente. Creo que los medios están ahí pero que deben ser usados de modo crítico, eligiendo de forma inteligente cuál debe ser la opción basándose en el tipo de contenido que se tiene, por ejemplo reportes constantes del precio de las acciones, reflexiones acerca de la vida actual u opiniones en torno a una serie de videos, producidos con antelación, que se publicaron en YouTube.

Crear una campaña para redes sociales no debe depender de las posibilidades técnicas, si fuese así habría que hacer presencia en cientos de servicios de televisión, video, música, podcast, blogs, microblogs, perfiles sociales, etc. La estrategia debe estar guiada por el contenido que se consolida antes de salir al aire, con este elemento se puede meditar acerca de en dónde se quiere estar, para qué y para contactar a quién, de lo contrario, todo lo que caiga, así sea atención del grupo objetivo indeseado será ganancia.