martes, noviembre 23, 2010

TED: Primera vez en Bogotá

Pasado un mes desde la realización de TEDxBogotá las impresiones instantáneas han pasado y es más fácil ver, en perspectiva, cómo fue el evento.

Al llegar a la Biblioteca Pública Julio Mario Santodomingo había pocas señales de dónde se realizaría la serie de conferencias. Tras preguntarle a algunos vigilantes se llegaba a la entrada. Había una fila de aproximadamente 20 personas esperando para entrar. Desde ahí se podía notar que los asistentes se conocían entre sí y eran invitados de los conferencistas. Comentarios como “¿de qué vas a hablar?, ¿de lo que hiciste en El Tiempo?” sugerían que no se había hecho ninguna rifa para entregar las entradas. En realidad no recuerdo haber leído la palabra rifa en la página del evento, pero su lectura sí dejaba esa sensación en el aire: quienes lograran asistir lo harían basados en sus méritos, en su pasión por TED y en lo que pudieran sumarle, no gracias a las personas que conocieran.


Quienes hacían las veces de anfitriones preguntaban el nombre y buscaban en una lista, luego permitían la entrada. En ningún momento se pedía una identificación para verificar que se decía la verdad.

Luego de recibir una escarapela con los datos personales del asistente y el programa de conferencias, era difícil ignorar la música electrónica a alto volumen. Las grandes maletas llenas de pasto seco y semillas de árboles nativos de la región regaladas por uno de los patrocinadores, como explicarían los organizadores más adelante, eran los objetos predominantes en la decoración, aunque también destacaba el stand de una marca de carros, el de un bar y el de una marca de café.



Faltando poco
para las 4 de la tarde la instrucción de seguir al auditorio fue dada. Habían pasado casi 2 horas desde la programada inicialmente tanto en la página web como en los folletos entregadas a la entrada.




Al entrar al recinto se podía ver que las primeras 4 filas estaban reservadas para un grupo incompleto de personas que apenas llegaba al 30 o 40 por ciento.




Después de explicar la dinámica del evento el presentador dio paso a la primera charla, después a la segunda, correspondiente a la conferencia en video de una oradora extranjera. Al comienzo se vieron interrupciones en el monitor, tras lo cual el presentador tuvo que pedirles a los asistentes que se desconectaran del servicio de wi-fi, así les permitirían a los organizadores cargar el video en ese momento y reproducirlo para el público. Al terminar la conferencia la audiencia aplaudió, aunque la conferencista no estaba presente, ni siquiera virtualmente.

La siguiente conferencia o cuento, estuvo a cargo de Claudio Arango, un hombre vestido con overol y zapatos blancos que llevaba un iPad colgado al cuello. Durante su intervención hacía pausas de hasta un segundo cada una. Al final mojó la palma de su mano izquierda en un plato con pintura roja y la estampó en el pecho del overol que llevaba puesto.

















Claudio Arango

Más tarde Pablo Arrieta tomó el papel de orador. Habló de sí mismo, de su historia, de Internet, de los piratas, personajes con los que se identifica, y de Creative Commons sin embargo su presentación solo mostraba créditos parciales de las imágenes usadas. Acerca de esta intervención los asistentes expresaron opiniones variadas durante el intermedio, a algunos “les encanta” mientras que a otros “les pareció muy arrogante”.

A continuación fue el momento de Haidy Duque, una emprendedora que llegó de Montería a Bogotá hace 17 años “en situación de desplazamiento”. Ahora dirige una empresa con presencia en 7 ciudades que recibe inversiones de “varios millones de dólares”.

El primer cambio de ritmo del evento estuvo a cargo de Josefina Klinger. Con frases como “me enseñaron a odiar el paraíso en el que nací” acompañó los problemas no disimulados que tuvo con su presentación. Relató algunas experiencias que ha tenido la comunidad de Nuquí basada en tradiciones como la minga* y la mano cambiada**, por ejemplo el aeropuerto de este lugar es el resultado del trabajo en equipo de sus habitantes. Otras de sus frases fueron: “El dinero debe tener su justa dimensión”, “me miraba al espejo con hijos y decía: No, yo lo que estoy es buena” y también previno acerca de los peligros del asistencialismo, ya que los vivió en su tierra. En general su charla logró varias carcajadas entre su audiencia y más adelante, durante el intermedio, más de una persona la buscó para que les contara más de su trabajo.

Unos minutos antes de la pausa se anunció que el programa había sido levemente modificado. En lugar de pasar a la conferencia de Juliana Restrepo se hablaría de Infodipity, un proyecto que buscaba hacer parejas de emprendedores, o pensadores, basados en las preferencias que se habían declarado en el momento de la inscripción al evento. Luego, en el espacio entre bloques de conferencias, se comprobó que el dispositivo dispuesto para esta dinámica tenía fallas de funcionamiento.

Faltando poco para salir de nuevo al área de coctel comenzó la presentación de Pequeño Tirano, un colectivo de comunicadores especializados en sátira política, haciendo un alto en el curso del evento usando contenidos basados en el pensamiento crítico, el humor y, sobretodo, el trabajo creativo.

Josefina Klinger













Pequeño Tirano




Infodipity


El intermedio fue útil para escuchar las opiniones de algunos asistentes. Hubo quien afirmó que era difícil ignorar la presencia nutrida de personas provenientes del ambiente publicitario y de las relaciones públicas, también hubo quejas acerca del modo en que se entregaron las invitaciones al evento. Se tenía la sensación de que quienes han invertido mucho tiempo viendo, comentando y hasta traduciendo las conferencias de la página eran minoría entre el público.


Habiendo evaluado la primera mitad de los contenidos, sabiendo que el cierre programado era un coctel y con una idea más clara de cómo se daban las relaciones entre las personas dentro de ese espacio esta redactora prefirió retirarse, luego de ver los primeros minutos de la conferencia de Juliana Restrepo.



El esfuerzo hecho por la agencia de publicidad que organizó TEDxBogotá 2010 se notó tanto en la organización como en los detalles que materializaron la iniciativa, sin embargo quedan vacíos. Es poco probable no encontrar oradores con discursos más inspiradores, más cultivados y más alejados de los círculos en los que se mueven las personas de este sector. Así como la presencia de la cultura del Pacífico Colombiano enriqueció el contenido de TEDxBogotá, lo pudo haber hecho el invitar a personas que sin tecnología de punta vencen las adversidades que les tocaron en suerte, sirviendo de ejemplo para quienes aún se preguntan si deben cambiar o no.


* Trabajo comunitario para logro de objetivos que benefician a la población.
** Después de que una mujer da a luz una vecina o familiar la ayuda con los oficios domésticos para evitar complicaciones futuras debidas al sobreesfuerzo.