lunes, mayo 24, 2010

Uso de redes sociales en Colombia: 5 claves para elegir a quién seguir en Twitter





Twitter es una red social, que como otros medios de comunicación, puede usarse con cualquier objetivo. Algunos ven en ella el chat de moda, el foro instantáneo - a diferencia de los de otros tiempos - en donde no había límite de caracteres, o una vitrina más. Sea cual sea el uso que se le dé, a todos no nos interesan los mismos temas.
Para mí Twitter no hace parte de mi entretenimiento, así me encante usarlo y me sirva para hacer los arreglos iniciales de mis salidas offline. Veo a Twitter como un sitio donde puedo unirme a la telaraña de información, porque me ayuda a detectar artículos y datos a los que no llegaría de modo tan directo. Twitter también me ha servido para hacer contactos con personas que están dispuestas a compartir lo que saben (por. Ej, @matiasjajaja), a cambio de aprendices apasionados y despiertos.
Para divertirme confieso que sigo prefiriendo ver novelas extranjeras en YouTube o series gringas sin descargarlas. Veo a Twitter como veo al teléfono: un medio que me permite husmear un poco en la vida de los demás, pero sigo prefiriendo beber té con un amigo viéndolo a la cara, antes que pasar la misma cantidad de tiempo sin mirarlo a los ojos.

A partir de estas reflexiones he llegado a 5 claves para elegir a quién seguir en Twitter, sin que se me vaya medio día usándolo:

1. Nombre de usuario con número: Cuando veo a alguien que usa palabras comunes y que además incluye números en su apodo, sólo puedo pensar que esa persona usa Twitter como un chat. Su objetivo no es permanecer, ni destacarse, ni informar, eso está bien, pero a mí no me interesa. Quiero hacer parte de la conversación, empero además quiero aprender cosas nuevas. He visto que las personas que mejor información comparten, a menudo también tiene suficiente imaginación para su bautizo digital.
2. La foto parece publicidad de servicio de acompañantes: No importa el género, hay ellas y ellos que ponen la foto más sexy y descubierta de sus archivos personales, para su perfil de Twitter. Si alguien quiere levantar por medio de redes sociales está en todo su derecho, pero como yo estoy ahí para otras cosas, no uso esas fotos para identificarme. En general prefiero conectarme con gente que expone sus ideas, más que su piel en las redes sociales.
3. Tuitea 10 o más veces por hora: Es cierto que la imposibilidad de detener los pensamientos es un mal que identifica a los occidentales, pero no por eso todos estamos haciendo transcripciones de lo que pasa entre nuestras orejas en tiempo real. A menos que la información que se ponga en Twitter sea relevante – eso depende de qué le interese a cada quien -, no me interesa saber si hoy se va a poner unas medias rojas o verdes para combinarlas con su falda negra, yo busco personas como @esthervargasc (que también administra @cdperiodismo) o @cabralita para leer artículos interesantes.
4. Nunca enlaza a alguien más, quiere toda la atención para sí mismo/a: Cuando dos personas se sientan a conversar no sólo hablan de ellas, a menos que estén en la fase de enamoramiento meloso en que quieren saber todos los detalles del otro, y eso. Lo habitual es que dos personas hablen de sí mismas y de otras cuando comparten información. El mismo principio aplica para Twitter. Está bien que el otro me cuente algo de él, pero también quiero que me muestre las cosas que le gustan o las que no soporta, luego yo veré si mantengo el contacto o lo abandono. Twitter al ser una red social permite dar a conocer otros mundos, otras ideas, otras iniciativas, si no se hace, se subutiliza.
5. Sólo habla de los medios tradicionales: La ventaja de tener acceso a un medio de comunicación que permite la conversación entre muchos-y-muchos, es que se puede mover la atención hacia otros lugares, lejos de los comunes. Cuando alguien comienza a hablar de lo mismo que están transmitiendo en un canal de televisión no marca una diferencia, pero tampoco se trata de hablar trivialidades. Si se usa Twitter como un chat, todo muy bien, hablar de “¿cómo era la bicicleta que tenías de niño?” es relevante, pero si buscas textos para satisfacer tu curiosidad autodidacta acerca de branding digital, ese no es el personaje. Es cierto que nadie domina un tema, no hay expertos ni personas que hablen todo el día de lo mismo, pero sí los hay intensos y aburridos. A esos es mejor evitarlos para no perder el tiempo.

Esta es mi visión personal del asunto, pero las reflexiones y las discusiones siguen en el espacio para los comentarios o en mi cuenta de Twitter.

2 comentarios:

emmagunst dijo...

no uso twiter, escapa ya a mi comprensión, aunque sé que sería cuestión de aprendizaje y costumbre.
Te leí por que me siento una anlfabeta en estos temas. Agradable lugar. Saludos

Johanna Pérez Vásquez dijo...

Emmagunst, qué bueno leer tu opinión. Justamente cuando escribo varias de estas columnas pienso en personas como tú, que tienen bases pero por falta de interés o costumbre no saben bien cómo es toda esta movida de los social media.
Me alegra que de algo te hayan servido mis palabras.