jueves, mayo 27, 2010

Uso de redes sociales en Colombia: Ventajas y desventajas de la netnografía



Foto de Psychosteria

Ventajas

  1. No todo lo que cuenta puede ser contado, ni todo lo que puede ser contado cuenta es una frase de A. Einstein que ilustra la importancia de la información cualitativa. Ahora que nos dirigimos a la red semántica, debemos comprender mejor cómo funcionan las relaciones entre las personas, para saber porqué se recomiendan entre sí productos, servicios y fuentes de información. Allí tiene un gran potencial la netnografía.
  2. Al poder acceder a la información cualitativa en tiempo real, los costos de los estudios disminuyen, así como el tiempo entre el momento que se contrata y se entregan las conclusiones al cliente. Quienes tengan habilidades de investigador social y conocimiento del uso de las herramientas de análisis del discurso digital, tendrán ventaja sobre aquellos que sólo dominan uno de estos elementos.
  3. La netnografía es un campo en desarrollo, por lo que hay teóricos de referencia pero no expertos. Quien quiera dedicarse a este tema puede estudiar por su cuenta o armar su educación aprendiendo de distintas áreas (estudios culturales, antropología, sociología, psicología del consumidor) de forma flexible y creativa.
  4. Sobran herramientas para dedicarse a la netnografía, porque con el crecimiento acelerado de los usuarios de redes sociales, también crece la cantidad de ofertas para el análisis de la información, intentando descubrir los secretos bien guardados de las grandes compañías.
  5. La netnografía es una oportunidad singular para desarrollar la capacidad de análisis y el sentido crítico. Ante la falta de verdades absolutas, muchos se declaran expertos en eso que no todos entienden, haciéndose necesario confiar en el instinto para diferenciar a aquellos que tienen algo para enseñar, que son generosos con el conocimiento, de esos que sólo quieren sacar provecho a costa de otros.

Desventajas

1- Los estudios cualitativos a partir de información de redes sociales son complicados. Aunque existen herramientas de análisis, es necesario mucho tiempo para sacar conclusiones valiosas. Las técnicas de las ciencias sociales no pueden aplicarse directamente a los espacios de social media.
2- Las herramientas que existen para analizar información de redes sociales están inspiradas en el mercado estadounidense. No es lo mismo estudiar el comportamiento de los gringos, que el de un colombiano. Es necesario el ajuste de esos elementos a la cultura y a la idiosincrasia de interés, así sólo se trate de una mera documentación que hace el investigador o la investigadora.
3- Penetración digital no es igual a alfabetización digital. En Colombia hay más de 3 millones de personas con acceso a Internet, pero todos conocemos a alguien que no sabe usar la copia oculta para enviar correos a varios destinatarios, con el fin de evitar el spam. Si las mínimas normas de cortesía son desconocidas por muchos, poco se puede esperar de la utilización masiva de las redes sociales para hacer investigación de mercado online, a través de metodologías más complejas.
4- La masificación del uso de internet está centrada en el comercio y el marketing. Las pymes aún le tienen miedo a la tecnología cuando la usan, por esa razón no se puede esperar que ya estén haciendo o contratando estudios para medir la aceptación o rechazo de las campañas publicitarias que usan en Internet. En Colombia existe una larga tradición en el tema de investigaciones de mercado, pero en cuanto a la evaluación de la pauta online está todo por hacer.
5- La netnografía no puede hacerlo todo, así como no puede hacerlo ninguna metodología por sí sola. La recopilación de datos a través de las redes sociales para crear perfiles de prosumidores será un elemento, que hará parte de planes de medios y de mercadeo.

lunes, mayo 24, 2010

Uso de redes sociales en Colombia: 5 claves para elegir a quién seguir en Twitter





Twitter es una red social, que como otros medios de comunicación, puede usarse con cualquier objetivo. Algunos ven en ella el chat de moda, el foro instantáneo - a diferencia de los de otros tiempos - en donde no había límite de caracteres, o una vitrina más. Sea cual sea el uso que se le dé, a todos no nos interesan los mismos temas.
Para mí Twitter no hace parte de mi entretenimiento, así me encante usarlo y me sirva para hacer los arreglos iniciales de mis salidas offline. Veo a Twitter como un sitio donde puedo unirme a la telaraña de información, porque me ayuda a detectar artículos y datos a los que no llegaría de modo tan directo. Twitter también me ha servido para hacer contactos con personas que están dispuestas a compartir lo que saben (por. Ej, @matiasjajaja), a cambio de aprendices apasionados y despiertos.
Para divertirme confieso que sigo prefiriendo ver novelas extranjeras en YouTube o series gringas sin descargarlas. Veo a Twitter como veo al teléfono: un medio que me permite husmear un poco en la vida de los demás, pero sigo prefiriendo beber té con un amigo viéndolo a la cara, antes que pasar la misma cantidad de tiempo sin mirarlo a los ojos.

A partir de estas reflexiones he llegado a 5 claves para elegir a quién seguir en Twitter, sin que se me vaya medio día usándolo:

1. Nombre de usuario con número: Cuando veo a alguien que usa palabras comunes y que además incluye números en su apodo, sólo puedo pensar que esa persona usa Twitter como un chat. Su objetivo no es permanecer, ni destacarse, ni informar, eso está bien, pero a mí no me interesa. Quiero hacer parte de la conversación, empero además quiero aprender cosas nuevas. He visto que las personas que mejor información comparten, a menudo también tiene suficiente imaginación para su bautizo digital.
2. La foto parece publicidad de servicio de acompañantes: No importa el género, hay ellas y ellos que ponen la foto más sexy y descubierta de sus archivos personales, para su perfil de Twitter. Si alguien quiere levantar por medio de redes sociales está en todo su derecho, pero como yo estoy ahí para otras cosas, no uso esas fotos para identificarme. En general prefiero conectarme con gente que expone sus ideas, más que su piel en las redes sociales.
3. Tuitea 10 o más veces por hora: Es cierto que la imposibilidad de detener los pensamientos es un mal que identifica a los occidentales, pero no por eso todos estamos haciendo transcripciones de lo que pasa entre nuestras orejas en tiempo real. A menos que la información que se ponga en Twitter sea relevante – eso depende de qué le interese a cada quien -, no me interesa saber si hoy se va a poner unas medias rojas o verdes para combinarlas con su falda negra, yo busco personas como @esthervargasc (que también administra @cdperiodismo) o @cabralita para leer artículos interesantes.
4. Nunca enlaza a alguien más, quiere toda la atención para sí mismo/a: Cuando dos personas se sientan a conversar no sólo hablan de ellas, a menos que estén en la fase de enamoramiento meloso en que quieren saber todos los detalles del otro, y eso. Lo habitual es que dos personas hablen de sí mismas y de otras cuando comparten información. El mismo principio aplica para Twitter. Está bien que el otro me cuente algo de él, pero también quiero que me muestre las cosas que le gustan o las que no soporta, luego yo veré si mantengo el contacto o lo abandono. Twitter al ser una red social permite dar a conocer otros mundos, otras ideas, otras iniciativas, si no se hace, se subutiliza.
5. Sólo habla de los medios tradicionales: La ventaja de tener acceso a un medio de comunicación que permite la conversación entre muchos-y-muchos, es que se puede mover la atención hacia otros lugares, lejos de los comunes. Cuando alguien comienza a hablar de lo mismo que están transmitiendo en un canal de televisión no marca una diferencia, pero tampoco se trata de hablar trivialidades. Si se usa Twitter como un chat, todo muy bien, hablar de “¿cómo era la bicicleta que tenías de niño?” es relevante, pero si buscas textos para satisfacer tu curiosidad autodidacta acerca de branding digital, ese no es el personaje. Es cierto que nadie domina un tema, no hay expertos ni personas que hablen todo el día de lo mismo, pero sí los hay intensos y aburridos. A esos es mejor evitarlos para no perder el tiempo.

Esta es mi visión personal del asunto, pero las reflexiones y las discusiones siguen en el espacio para los comentarios o en mi cuenta de Twitter.

martes, mayo 11, 2010

Uso de redes sociales en Colombia: Mea culpa, los 5 errores que he aprendido a no cometer en Twitter

De un tiempo para acá uso Twitter con una mirada crítica, intentando, como millones, encontrar el para qué y, en general, los potenciales usos de la herramienta. Como tantos usuarios he cometido a diario errores, pero sólo he descubierto que eran eso durante la práctica. Esta lista no pretende evitar vergüenzas ajenas, pero sí señalarlas para que sea más fácil identificarlas:

1. Usar Twitter como un muro de graffiti: Así como no todos los que pueden comprar una lata de pintura en aerosol tienen algo interesante para decir, no todos los que tienen conexión a internet tienen ideas brillantes. Muchas veces me he encontrado tuiteando temas inútiles, desagradables e irrelevantes para mis seguidores. Es mejor trabajar las ideas y sólo publicar las más elaboradas.
2. Twitter puede usarse como un chat pero no es uno más: Responder algo, agradecer un dato, llamar la atención de alguien para que le dé una mirada a un enlace está bien. Pasarse el día diciendo cosas personales y dirigiéndose a los demás con el símbolo @, no es cool ni práctico. Para las conversaciones largas y continuas hay herramientas mejores, además no infestarán el TL (timeline) de otros con babosadas.
3. Twitter no es bueno ni malo en sí mismo, es sólo una herramienta: Muchas personas usan Twitter para eructar pensamientos, ese es su derecho y su decisión. Si lo que se quiere es ser reconocido por algo, por ejemplo por tener un buen blog o por tener experticia en algún tema, no se debe andar diciendo todo de todos los temas. Hace falta especializarse y dedicarse a unos pocos.
4. En Twitter el contenido también importa: Si lo que se busca es ser retuiteado (RT) lo mejor es ofrecer contenido de calidad. Que el límite sea 140 caracteres no es excusa para decir tonterías cortas, también alcanza para compartir enlaces interesantes y decir frases inteligentes.
5. En Twitter la fama es un mito: El que llega a Twitter siendo famoso en el mundo de cables y cemento, tiene más probabilidades de seguir siendo famoso allí. Las personas que se sienten muy orgullosas por tener cientos, miles de seguidores, tienen razón para estarlo, pero si no tienen algo para ofrecer (productos, servicios, contenidos, asesorías, etc.), si sólo usan Twitter como un teléfono más, como otra herramienta de comunicación, su anonimato será más ruidoso, pero tan insípido como antes.

Seguro seguiré cometiendo estos errores en el futuro, pero después de esta lista espero que no lo haga tan a menudo.

jueves, mayo 06, 2010

Uso de redes sociales en Colombia: ¿Cómo hacer una investigación exploratoria de mercado online usando Facebook?


La semana pasada estuve trabajando en un prototipo que quiero comercializar. El entusiasmo ha sido una característica presente a lo largo del proceso, por eso sé que perdí la objetividad frente al producto potencial. Decidí hacer una pequeña investigación online de mercado usando mis contactos de Facebook. Acabo de enviar un mensaje a varias de las personas que podrían comprar el prototipo. Pero antes hice varias cosas.

Este fue el procedimiento.

Cuando terminé de preparar el prototipo le tomé fotos, pedí ayuda para retocarlas y las subí a un álbum de Facebook. En el título escribí el nombre con el que bauticé el producto y en la descripción puse algunas características generales.

En los pies de foto de las imágenes puse algunos de los elementos que no escribí en la descripción, como usos alternativos y explicaciones cortas del cuidado que se le podría dar al producto. La brevedad fue la clave. Publiqué el álbum, pero elegí la opción de no mostrar un anuncio acerca de esto en el muro.

Al terminar le mostré el álbum a la dueña de una tienda donde podría venderse. La había ubicado a través de Facebook, por medio de mis amigos, algunos compartidos con ella. Durante el chat me dijo las dudas que tenía frente a la información que le había mostrado.

Terminada la sesión de chat, pasé a modificar algunos detalles en el álbum, luego hice un muestreo muy informal, pensando en todas las personas que tengo en mi lista de contactos, que estarían interesadas en el producto. Les escribí diciéndoles que quería leer sus opiniones frente a los prototipos, teniendo en mente que quiero saber si podría ser comercializado.

Ahora espero sus respuestas.

Entiendo que en redes sociales muchas cosas están por inventarse, más en investigación de mercados, más todavía en Colombia. Lo que acabo de hacer no tiene mucha ciencia, pero creo que es una forma sencilla y con potencial para llevar a otro nivel la investigación online de mercados.