martes, agosto 12, 2008

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Footprints by *mjagiellicz on deviantART

Estoy andando y desandando tus huellas en la arena,
Las huellas que el agua del mar ya cubrió,
Huellas de las que supe por una fotografía tuya,
Fotografía que tú mismo me mostraste;

Te siento lejos, muy lejos,
Mi cuerpo siente que el corazón se le quedó allá… contigo;

Ahora no sólo los recuerdos que construiste conmigo son tuyos,
Sino que hasta los de otros son tuyos.

viernes, agosto 01, 2008

Viejas Historias III


Black by ~Bebeco on deviantART


(15 de Octubre de 1997 y 31 de Enero de 1998)

Una mujer le quita las hojas a unas fresas con las uñas, un hombre se acerca por detrás en silencio, espera… al fin echa la cabeza hacia un lado tratando de quitar el cabello de su rostro, él aprovecha la ocasión para besarle tiernamente el cuello, ella sonríe y le ofrece una fresa, él la introduce en su boca y la saborea, luego él la besa en los labios, le da un dulce beso con sabor a fruta, en medio del beso los dos sienten como sus pies abandonan la tierra y pisan las nubes, él la tiene tomada con una mano por el cuello y con su brazo rodea la cintura, ella le acaricia la espalda con una mano y con la otra le mima la cabeza, él deja de besarle la boca y comienza una suave bajada, le besa la barbilla, las mejillas, la frente, los ojos, ahora va al cuello, le regala un collar de besos, del mismo rubí de sus labios, le da unos pendientes también, luego las pulseras, ella mientras le sostiene la cabeza y de vez en vez le roba otro beso en los labios… ahora él le regala un gran rubí para su pequeña cintura.
De nuevo arriba, en su cuello, debajo de la barbilla, los labios que regalan rubíes…y las manos…poco a poco comienzan a encontrar los botones de la blusa, uno a uno van saliendo de su ojal y por fin con la tenue luz se dejan ver sus cálidos y hermosos hombros, él los besa, primero el derecho… luego el izquierdo y sólo quedan las tirantas del corpiño…
Ella estira su brazo y alcanza otra fresa, la pone en su boca y la sostiene con sus dientes, él deja de observar el pecho de ella y dirige su mirada a sus labios, acerca los suyos tratando de arrancarle la fruta, pero no lo logra, sólo consigue un trozo de ella…y sus manos continúan, las tirantas ahora yacen muy cerca de los codos, y después con un delicado movimiento él la envuelve con su pecho, con su cuerpo, con todo su ser… y ella se deja envolver.
Ella un regalo y él el cofre perfecto para protegerla.