sábado, noviembre 15, 2008

Historias de buses urbanos


Historia 1: Voy sentada pintándome los labios, arreglándome para el compromiso laboral que tengo cuando 2 sillas más atrás un hombre tiene esta conversación a través de su celular…

-¿Dónde estaba que no me contestaba el celular?
-…
-¿Y qué pasó?
-…
-Sí cómo no (con sarcasmo)
-…
-Mire ¿sabe qué?, ¿por qué no me hace un favor? Saque toda su ropa de la casa, la de los niños también, no quiero verla esta noche cuando llegue.
-…
-No Omaira, me cansé, ya no quiero vivir más con usted, ya no quiero amargarme más la vida con usted.
-…
-Ah no sé, eso dígaselo al tipo con el que estaba, váyase a vivir con él.
-…
-No, yo no quiero tener más problemas con usted, cuando llegue esta noche a la casa no quiero verla ni a usted ni a los niños.
-…
-Bueno, adiós.

Historia 2: Acabo de subirme, estoy medio mojada, sentada cerca al conductor cuando se sube un hombre aparentemente agotado:

-Uy hermano, hace rato no corría tanto
-El ejercicio es bueno para el sistema cardiovasculatorio

Y yo callada conteniendo la risa porque iba sola y no aguantaba reírme como loca.

miércoles, septiembre 24, 2008

Manual de Instrucciones

Dame una ecuación y me las arreglaré para resolvértela; dame un novio y tendrás que entregármelo con manual de instrucciones para no dañarlo.

...Mejor para no dañar la relación, no suelo tener efecto devastador en los hombres.

martes, agosto 12, 2008

92


Footprints by *mjagiellicz on deviantART

Estoy andando y desandando tus huellas en la arena,
Las huellas que el agua del mar ya cubrió,
Huellas de las que supe por una fotografía tuya,
Fotografía que tú mismo me mostraste;

Te siento lejos, muy lejos,
Mi cuerpo siente que el corazón se le quedó allá… contigo;

Ahora no sólo los recuerdos que construiste conmigo son tuyos,
Sino que hasta los de otros son tuyos.

viernes, agosto 01, 2008

Viejas Historias III


Black by ~Bebeco on deviantART


(15 de Octubre de 1997 y 31 de Enero de 1998)

Una mujer le quita las hojas a unas fresas con las uñas, un hombre se acerca por detrás en silencio, espera… al fin echa la cabeza hacia un lado tratando de quitar el cabello de su rostro, él aprovecha la ocasión para besarle tiernamente el cuello, ella sonríe y le ofrece una fresa, él la introduce en su boca y la saborea, luego él la besa en los labios, le da un dulce beso con sabor a fruta, en medio del beso los dos sienten como sus pies abandonan la tierra y pisan las nubes, él la tiene tomada con una mano por el cuello y con su brazo rodea la cintura, ella le acaricia la espalda con una mano y con la otra le mima la cabeza, él deja de besarle la boca y comienza una suave bajada, le besa la barbilla, las mejillas, la frente, los ojos, ahora va al cuello, le regala un collar de besos, del mismo rubí de sus labios, le da unos pendientes también, luego las pulseras, ella mientras le sostiene la cabeza y de vez en vez le roba otro beso en los labios… ahora él le regala un gran rubí para su pequeña cintura.
De nuevo arriba, en su cuello, debajo de la barbilla, los labios que regalan rubíes…y las manos…poco a poco comienzan a encontrar los botones de la blusa, uno a uno van saliendo de su ojal y por fin con la tenue luz se dejan ver sus cálidos y hermosos hombros, él los besa, primero el derecho… luego el izquierdo y sólo quedan las tirantas del corpiño…
Ella estira su brazo y alcanza otra fresa, la pone en su boca y la sostiene con sus dientes, él deja de observar el pecho de ella y dirige su mirada a sus labios, acerca los suyos tratando de arrancarle la fruta, pero no lo logra, sólo consigue un trozo de ella…y sus manos continúan, las tirantas ahora yacen muy cerca de los codos, y después con un delicado movimiento él la envuelve con su pecho, con su cuerpo, con todo su ser… y ella se deja envolver.
Ella un regalo y él el cofre perfecto para protegerla.

viernes, julio 25, 2008

Viejas Historias II


On her knees by ~lord-illusion on deviantART

(25 de Febrero de 1997)

Ella, sentada, con la cintura de él entre sus piernas arrodilladas, sobre la cama.
Él está escribiendo, no le presta atención, ella pone sus manos sobre los hombros de él, los aprieta, él calla… ahora toma el cuello, como si lo creara, lo acaricia, junta sus dedos índices y recorre muy lentamente la línea central de su espalda aún cubierta por una camiseta blanca que deja entrever levemente sus músculos, empieza a bajar, él hace un mínimo esfuerzo por resistirse, mueve la espalda, ella le pregunta si lo desconcentra, él responde afirmativamente con una voz casi muda, sigue escribiendo… ella casi llega a la base de la espalda, él cada vez encuentra más difícil concentrarse.
Ella ha llegado, saca con violencia la camiseta del pantalón, mete las manos por debajo, lo acaricia con ternura, él para de escribir, aprieta con fuerza su bolígrafo,… no soporta más, lo suelta.
Sin dejar de darle la espalda, le acaricia los muslos, levanta los brazos para que ella le quite la camiseta, luego le acaricia los pechos desde atrás, baja sus manos hacia el cierre, lo elimina, él se levanta para deslizar hacia abajo su pantalón, para también dejar al descubierto la tela blanca de un boxer que cubre sus redondos glúteos… pero vuelve a sentarse dándole la espalda, esta vez ella le acaricia el abdomen, duro, firme, sube las manos a los brazos, los acaricia muy lentamente, al mismo tiempo, él se baja de la cama, se arrodilla frente a ella, la besa, la acaricia hasta llevarla muy cerca del paraíso.

martes, julio 15, 2008

Viejas Historias I


kisses by ~ygtekz on deviantART

Hace tiempo quería publicar estas historias cortas que escribí hace más de 10 años. Lo haré en entregas semanales para no desgastar el material:


(9 de Febrero de 1997)


Una habitación a media luz, una pareja, pasión.

Ella comienza besándole la mejilla, luego le besa la nariz, después la frente, ahora la barbilla y por último sube hasta encontrar unos labios suaves y carnosos, muerde delicadamente el labio inferior, toma un trozo de hielo y lo pasea por sus labios, por los de él, se derrite, sólo son sus dedos, él tiene las manos alrededor de su cintura, manos grandes, fuertes, firmes, las desliza y más abajo encuentra delicioso terciopelo.

Ella con la otra mano baja buscando el final de la camisa y el principio del pantalón, con mucho cuidado saca el botón del ojal, toma el broche de la cremallera, tira hacia abajo, mientras la otra mano escruta el cuello desnudo con las yemas de los dedos, recorre la nuca, esconde los dedos entre el cabello de su amante, pero… de repente también baja, desabotonando a su paso la camisa, cuando termina la mete debajo y acaricia con toda la palma su pecho de roca, al tiempo que la otra se entretiene pasando encima del boxer hasta encontrar la abertura que la conducirá a lo mejor y más interesante.

Mientras él tampoco se queda atrás, ha comenzado a subir la parte de aquel vestido aterciopelado que cubría los esperados glúteos, encontrándose de nuevo con algo suave, esta vez es seda, introduce las manos debajo de ella, la tela azul cubre por completo sus manos, llega al borde de arriba y… lo hala hacia abajo, saca las manos y le acaricia las caderas, los senos, descubre el corpiño de su amante enemiga, luego se lo saca, los besa, los acaricia.

Ella ha encontrado lo que buscaba, lo toma entre sus manos, lo lame, él se excita, respira a cada momento más rápido, más fuerte y la besa con pasión y deseo al mismo tiempo, el mejor de los besos, un orgasmo de besos, eso es, es eso y… todo sin más.


“Dos delfines, dos ángeles retozando de amor”.

sábado, junio 21, 2008

Pensamientos de una mujer solitaria


thinking by ~lillyuparinis on deviantART

Soledad, entiendo bien ese sentimiento, quisiera estar con alguien, bueno en realidad estoy con alguien pero quiero algo más, algo más que piel. Ya no sé si lo imagino o si lo recuerdo, pero me parece que alguna vez sentí cosas distintas, me sentía completa, tranquila y alegre, todo a la vez, como si ningún problema, como si ningún obstáculo pudiera apagar mi rosada sonrisa.

Llevo meses tratando de revivir esas sensaciones perdidas hace ya tanto tiempo, incluso me fui con Efrén para un parque de diversiones. Tenía la esperanza de que tanta emoción me revolviera la sangre al punto que mi corazón palpitara agitado por él y que a él comenzara a pasarle lo mismo conmigo pero nada, además del susto infernal que sentía cuando esos monstruosos aparatos comenzaban a funcionar, no me pasó nada, ah bueno, sin contar el temblor en las piernas y el vacío… el vacío cuando Efrén me soltaba la mano para concentrarse mientras hablaba por celular. No sé si de tanto hacerme la tonta, la que no ve ni oye nada, los dos nos lo creímos.
Verlo con su amplia sonrisa, una que no provoco yo me rompe el alma. Desde hace meses veo cómo las llamadas de ella le encienden la mirada mientras que mi presencia sólo es una forma sombría de llenar su tiempo.

En la época que comenzamos a salir él se reía mucho conmigo por eso yo fantaseaba. A veces imaginaba que llegaba por la noche a mi casa, con todo y mariachis para darme una larga serenata, pero como nada de eso pasó comencé a pensar que quizá esperaba mucho de él y me convencí de que una simple sorpresa en el trabajo sería suficiente, como que llegara a la hora del almuerzo a ofrecerme alguna flor roja, pero la verdad es que antes de que ocurriera cualquier cosa de esas las ilusiones se me desgastaron.

A Efrén me lo presentó Camila, él había estudiado la carrera con ella y sí, no lo niego, me gustó desde que lo vi, pero me parece que si no hubiera sido por nuestra amiga en común nunca habríamos llegado a nada, y es que gracias a su insistencia y a que el sitio donde estábamos rumbiando estaba repleto fue que comenzamos a bailar y a medio hablar, porque en esos sitios nunca se puede hablar bien, todo es a los gritos y hay que repetir todo porque nada se oye bien a la primera vez.

Me acuerdo mucho que Efrén no hacía más que ver a unas viejas que estaban en otra mesa, altas, bonitas y delgadas, yo me sentí re mal, no me parezco a ellas, pero Camila estaba a mi lado, si no hubiera sido por ella Efrén nunca se habría fijado en mí y pues ya con trago todo se pudo, además bailando no soy tan mala y a él eso le gustó, así algo logré.

Cada vez que lo veo riéndose a carcajadas hablando por teléfono prácticamente delante de mí pienso que seguro la otra vieja con la que anda es como alguna de esas de la noche en que nos conocimos: alta, bonita y flaca y pienso también que no tiene sentido hacer dieta porque basta con ver a mi mamá y a mi abuela para darme cuenta de que nunca voy a tener talla de modelo, menos si cada día les da por poner de moda una más pequeña que la anterior.

Esta situación me tiene harta, me paso la mitad del tiempo trabajando y la otra pensando en cómo arreglar lo que no tiene arreglo, haciendo fuerza para que todo lo que no funciona desaparezca incluida la mujer que llama a Efrén cada vez que está conmigo pero no sirve de nada, sólo me siento más sola y triste, hora tras hora, día tras día, hasta he pensado en conseguirme otro tipo, uno con mucha plata para que me lleve a sitios distintos, para que me inunde con ropa, con viajes, con todas esas cosas para ver si así puedo deshacerme de todo lo que siento por él, porque yo no sé cómo es estar sola. Pero ¿quién me lo va a presentar?, soy totalmente incapaz de irme a un bar a levantar hombres como hace Laura, ella es feliz saliendo de acá de la oficina para irse directo al salón de belleza, no sólo para que la arreglen sino para que se le pase el rato mientras llegan “los que valen la pena” según ella a los sitios que conoce, entonces es cuando aparece para que la inviten a tomar algo y si le ve potencial al que la invita lo caramelea para tenerlo ahí un tiempo. Si yo pudiera hacer eso sería buenísimo, no necesitaría a Camila para que me presente a alguien, además últimamente anda perdida y sólo me llama de vez en cuando para preguntarme cómo van las cosas con Efrén.

De un tiempo para acá ella se abrió mucho de mí, me dijo que estaba saliendo con alguien, con un amigo de hace tiempo y que la tenía súper bien, súper feliz y que la quería mucho, que no sabía cómo había pasado tanto tiempo sin haberse dado cuenta de que ese era el hombre que ella necesitaba, uno que la conociera bien y que supiera justo lo que quería sin tener que estárselo explicando tanto y luego de eso ni más, a excepción de las llamadas que a ratos me hace para saber cómo estamos… más bien cómo estoy yo con Efrén, es que ni en la palabra “nosotros” puedo pensar para hablar de esto, lo que sea que pase entre él y yo.

En ocasiones creo que quizá yo encuentre un hombre como el que tiene ahora Camila, alguien que me quiera y con quien no tenga que hacerme la tonta cuando pide mi opinión sobre algo, alguien con quien no me de miedo decir algo muy enredado porque si le parezco muy inteligente de pronto me deja, alguien con quien no tenga que ser esclava del secador porque no hace comentarios groseros acerca de otras mujeres, de esas que prefieren tener éxito y ser felices antes que pasarse la vida cuidando su apariencia y sí, es que ese es Efrén, el mismo que me reclama si me ve dos días seguidos con el mismo pantalón o si me dejo de cepillar una semana, ya me gustaría verlo un día en plan de “embellecimiento” justo como me toca a mí a ver si le parece tan divertido el dolor de la cera y el ruido del secador, aich, seguro que el hombre con quien está Camila es mucho mejor que él, ella siempre ha tenido más suerte que yo con lo hombres, aunque resulta saliendo con los ex de las amigas, así ha sido desde la conozco, pero creo que siempre ha sido más feliz que yo.

viernes, mayo 30, 2008

Lo juro, no es vagancia


En serio, ya quisiera o pues ni tanto, el asunto es que hace más de dos meses no paso por acá, no por falta de tema sino porque me he dedicado más a sacar las columnas que estoy publicando en Equinoxio, entonces si de pronto viene usted por acá en busca de contenido nuevo le dejo este enlace para que me lea allá y si está de ánimo hasta me comente:


miércoles, marzo 19, 2008

La violenta raza colombiana

Hace unos años, cuando tomaba el curso de grado de la universidad, la profesora que lo dictaba dijo algo así como "no es extraño que los colombianos seamos tan violentos, pues si tenemos en cuenta que decendemos de tribus indígenas que eran ladronas y agresivas es difícil esperar ser de otro modo" a lo que yo agregaría que para colmo entre nuestros genes se cuentan los de aquellos acompañantes de Cristobal Colón, que eran presidiarios, siendo los únicos que los reyes católicos encontraron dispuestos para semejante aventura.
Sí, el tono es totalmente pesimista, pero también realista y francamente no pretendo que sea de otro modo.
Como medio planeta con conexión a internet tengo un perfil en Facebook, dentro de este, una lista de más de 50 amigos y conocidos, quienes me invitan a cuanta cosa se meten, llámese aplicación, grupo, causa, etc. A partir de estas invitaciones puedo hacer varias conclusiones:
A la gente le encanta odiar, yo incluída. Acúsome porque pertenezco a algún grupo en contra de un presidente, no digo cual porque en este país lleno de "colombianos de bien" se ha convertido en poco menos que un delito expresar abiertamente la opinión y pues bueno, ¿qué más se podía esperar? yo nací en este país, pero no me detendré ahí.
Cualquier noticia, evento o suceso mundial en el que esté involucrada una figura pública colombiana causará un grupo en contra de ese personaje, sin importar si hace o no hace, pues muy seguramente la mayoría opinadora tendrá algo que decir al respecto de su comportamiento.
Si yo estoy mal y los demás están bien ¿por qué no se reproducen cual conejos los grupos en apoyo a en vez de en contra de? En las pasadas marchas he oído a los analistas políticos contando sus puntos de vista al respecto de este fenómeno "marchista", por llamarlo de alguna manera y uno de ellos, una de ellas mejor porque era una mujer, decía que ya era hora de pasar a los movimientos proactivos en vez de seguir con las iniciativas negativas (no esto, no lo otro, aquello tampoco), afirmación que me pareció completamente sensata.
Cuando veo a las mamás junto a sus hijos en la calle diciéndoles "no corras, no toques, no grites, no llores, no te vayas lejos" comienzo a preguntarme ¿entonces qué pueden hacer?, pues dejan a los muchachitos sin opciones. Con las iniciativas de cambio ocurre lo mismo. Las marchas por uno o dos días son muy muy bonitas, muy conmovedoras y muy dramáticas pero la verdad es que no proponen soluciones, al menos las más recientes se han dedicado a promover rencillas, a cultivar odios y de eso ya tenemos suficiente como para echarle fertilizante con movilizaciones físicas y electrónicas.
Justamente entre un grupo de ayuda a los animales que tiene sede en Medellín leía yo algo que decía "...este no es un grupo de simpatizantes sino de personas que actúan, así que si no está dipuesto a ello por favor absténgase de unirse". Creo que esa frase resume muy bien mi idea principal al escribir esta entrada. Todo el mundo puede opinar y las opiniones no sirven para nada, excepto para llenar de plata a las empresas que se dedican a hacer dizque estudios a base de ellas. Lo que sirve es la acción y si uno no es capaz de hacer nada debería abstenese de criticar a quienes intentan hacer algo, porque decir odio a fulanito o perenceja es simplemente hacer público el mecanismo de defensa que los psicoanalistas llaman proyección, en el que yo niego tener un defecto pero se lo achaco al otro y se lo critico porque no soy capaz de reconocer y superar mis propias faltas.

lunes, marzo 03, 2008

La Decisión de los Bohemios


The New Bohemian by ~doppelger on deviantART

Ser romántico en la vida demanda gran valentía porque es difícil vivir haciendo lo que se ama.

Bohemios son aquellos individuos que eligen dedicarse a una romántica profesión como la pintura o la literatura, que además son poco prácticas, según los criterios contemporáneos de productividad y consumo, porque no generan ingresos suficientes para comprar montones de lujos.

Curiosamente sé de personas a las que les ha ido mejor en profesiones poco tradicionales, más de corte artístico, que a aquellas que se decidieron por unas más ‘seguras y respetables’. Concretamente hablo de un músico y de una artísta plástica, a quienes si bien desconozco cercanamente, los percibo como a individuos contentos y satisfechos con lo que la vida les entrega a diario. Ante estos ejemplos me queda muy complicado creer que uno va a ser exitoso sólo por el hecho de estudiar justamente eso que el mundo laboral clama desesperadamente, además empiezo a sentirme más acompañada, así sea por la existencia de completos desconocidos, que ni siquiera están presentes, con los que tengo en común el sentirme atraída por escenarios novedosos / vanguardistas, por querer disfrutar la vida además de vivir de ello.

He conocido ya a gente que decidió jugársela por su amor más profundo, por su amor al arte, más lo que no he conocido todavía, al menos no de primera mano ni en profundidad, es a alguien que haya alcanzado tanto éxito y reconocimiento en su romántica labor como para que le permita llevar una vida cómoda y rica con la que tanto sueño.
Quizás esto se deba a que estas recompensas suelen llegar luego de años de constancia y dedicación a la labor amada, por lo que parece no quedar otro remedio distinto al del compromiso constante y paciente con las acciones diarias para alcanzar así los dorados deseos. Sin embargo me inquieta el tener que esperar muchos años antes de poder disfrutar los placeres que anhelo porque así como muestran a un viejito conduciendo un convertible en un comercial de un banco que promociona créditos, la realidad es que uno quiere gozar la vida ahora, cuando está/ se siente más lleno de fuerzas y energía, no cuando hasta las expectativas se hayan apagado, más en mi caso que nunca he podido imaginarme como una persona mayor, al menos no sin mucho esfuerzo, es una especie de sensación de que no llegaré a vieja.

Es por todo esto que le veo más sentido a estar cerca de aquellos que han logrado vivir con alguna comodidad haciendo lo que les gusta, a ver si de pronto aprendo algo de esa gente porque al final lo que cuenta es amar lo que se hace, ya que en ello se nos va la vida y no aguanta vivir sólo en las vacaciones,, o sea cuando el trabajo que hacemos nos libera temporalmente del yugo bajo el cual nos tiene obligándonos a hacer tareas que odiamos pero que aceptamos con tal de medio vivir.

Me iré entonces a juntar un poco de valor/valentía para seguir intentando vivir de lo que me gusta hacer, logrando concesiones con otras cosas que no me gustan tanto pero que uso como medio para alcanzar mis metas.

sábado, marzo 01, 2008

Pistas para los Optimistas


Optimist by ~justin-case on deviantART

Estoy buscando algunos artículos para uno que voy a escribir, con el ánimo de documentarme antes de inspirarme. El que cito a continuación me gustó muchísimo, aunque ya no sea tan actual:
Manual del perfecto optimista

Este otro es más romanticón y del tipo creo-que-vivo-en-un-cuento-de-hadas pero igual me sirve como punto de partida:

Manual del Optimista

viernes, enero 18, 2008

Madrazo mata porta-retrato

Durante esta época del año en que se dañan puertas arrancando algunos adornos navideños pegados con silicona, se esconden otros, se estrenan regalos y se guardan unos más en los espacios vacíos dejados por la limpieza anual, se hacen evidentes varias cosas.

Si uno desea expresarle aprecio a otra persona y la conoce poco basta con enviarle una tarjeta, un mensaje de texto o darle una llamada en caso de que se sepa donde ubicarla.
Si uno quiere comunicarle su desprecio a alguien que conoce, pero por razones fuera del control propio, debe soportarlo basta con regalarle un accesorio para la casa.

No importa qué tan buen gusto se tenga ni qué tanto se empeñe uno en adivinar las preferencias decorativas de otra persona, es cierto que si uno nunca ha visitado el hogar de alguien, será prácticamente misión imposible elegir un candelabro o parecido, que cumpla con los requisitos de estilo, material y color para que combine con los que ya tiene el regalado. De ahí que afirme categóricamente que si uno quiere ofende a alguien no hay como regalarle un porta-retrato.

Si bien un madrazo le puede dañar el rato y hasta el día a uno, es más fácil deshacerse de el que de un artículo material e inútil que como bien dijeran los libretistas de Futurama “es basura desde el mismo momento en que salió de la fábrica”.
En esta vaca loca consumista en la que andamos todo el año, pero que se enfatiza cuando llega diciembre, el cumpleaños o x fecha, que los imaginativos comerciantes se inventaron para vender más, no falta el personaje que quiere quedar divinamente con todo el mundo, hasta con aquellos a quienes no llama en meses para saber cómo están y que sólo saluda si se los topa inevitablemente por la calle. Es justo ahí cuando sus motivaciones reales y profundas salen a la superficie.
Como ya dije cuando la idea es decirle a un conocido “oiga que tenga buen año” u “ojalá le cuajen todos sus planes”, porque el verbo cuajar se pone de moda en enero más que en otras épocas, lo mejor es acceder a cualquier línea de comunicación y expresarlo así, sin muchas arandelas. Minutos para llamar a celulares se consiguen desde 200 pesos así que el detalle le puede salir súper barato y con 1000 pesos ya saludó a 5 fulanos, entonces ¿para qué regalar basura? Sólo se me ocurre que para amargarle la vida a alguien.

Si a uno le cae mal una persona tiene varias salidas, entre ellas ignorarla, lo cual suele ser fácil si uno no tiene que verla todos los días, y ser hipócrita.
Yo soy de quienes prefieren que le digan las cosas de frente y sin palabras bonitas, pero reconozco que eso me hace un bicho raro en esta cultura y entre las mujeres, porque acá les encanta decir las cosas con indirectas y tratando de no molestar susceptibilidades ajenas dizque para mantener buenas relaciones, pero como yo lo entiendo, las relaciones manejadas de ese modo se hacen quebradizas e inseguras, en esas no se puede confiar, entonces si me dan una vaina que no usaré ni por equivocación o que a la legua se nota que me la dieron por quedar bien ellos, tengo la seguridad de que sin salir del plástico terminará en la caneca de la basura. Lo lamento por los recursos naturales que fueron necesarios para su producción. Así estaré más agradecida con aquellas personas que me dicen que me detestan de frente y con valor o que optan por la vía de ignorarme sin molestarme la vida, antes que con aquellas que ni siquiera saben cuándo cumplo años pero que por quedar bien me regalan porquerías.

Recuerde cada vez que reciba un regalo completamente desubicado que es un signo de lo poco que lo aprecia quien se lo dio, porque alguien que lo estime aunque sea una gotica no le va a hacer el mal de encartarlo con pendejadas que nunca usará.