martes, octubre 02, 2007

Admirable Maldad

Éxito es la medalla que ganan aquellos que no tienen miedo, esos que están dispuestos a pagar cualquier precio para lograr lo que se proponen.

El modo en que funciona la mente del triunfador resalta por su concentración. Es capaz de mantener la atención fija en su meta durante meses e incluso años, al tiempo que juega al actor observador en los escenarios donde trabaja, mientras analiza las estrategias que deberá usar para ganar una a una las batallas que forman su lucha contra los enemigos de todos los días, seres que sólo tienen la misión de ponerle obstáculos en su camino hacia la victoria, aquella que por derecho verdadero le pertenece.

En su niñez aprendió que todas las personas que estaban a su alrededor le complacían constantemente porque venía de una familia privilegiada, una que estaba acostumbrada a gozar de lujos de forma natural. Raros hechos eran los que sucedían cuando campesinos atrevidos reclamaban derechos que creían tener. Se convirtió en un asunto de honor el ponerlos en su sitio, pues con su conducta sólo estaban incomodándole y esa actitud era motivo suficiente para vengarse, defendiendo de ese modo el nombre de su casa.

Decidió cobrar impuestos al trabajo, a la diversión, al sueño y en general a cualquier actividad que los villanos pudieran hacer a diario con tal de debilitarlos poco a poco y de forma constante. A veces salía al reino para ver cómo progresaba su plan, ese que le devolvería su propio bienestar, bienestar que nunca nadie debió robar…

Con el tiempo los campesinos se resignaron y aprendieron a vivir con las sobras que les quedaban luego de pagar los impuestos que la familia real les cobraba. Aprendieron que si querían tener un poco más debían quitárselo a quienes eran más pobres que ellos, como los ermitaños o los pueblos nómadas que a veces pasaban por sus tierras, pues al ser más débiles podían seguir con ellos el modelo que habían aprendido de sus líderes. Sí, esa era la ley de la vida, si te crees más que alguien más debes sacar provecho de ese que es menos, pues alguien que es más que tú ya se está aprovechando de ti y recuerda: aquel que triunfa es admirado sin importar cuál sea el precio del triunfo, así que la bondad es eso que antes llamaban maldad.

5 comentarios:

Oyerista dijo...

Me recuerdas algo que pensaba estos días, pues me doy cuenta que prefiero hablar de ecosistemas en lugar de cadenas alimenticias... Me gustó el tono de tu escritura, en esa serenidad se desliza una poderosa corriente. Voy a regar la voz.

ApoloDuvalis dijo...

Je, je, je :D
Bueno, bien lo decía el emperador Palpatine en Star Wars: "Behold the power of the Dark Side"

Licuc dijo...

Oyerista creo que estás trabajando en ser políticamente correcto yo en cambio lo estoy dejando, y para decirte la verdad esta es una de esas entradas medio oscuras que a veces me da por escribir, últimamente estoy haciéndolo de forma algo más fresca.

Cierto Don Apolo, jijiji.

Oyerista dijo...

Creo que no, pero no me interesa demostrarlo... Pensaba en términos más amplios acerca de lo que escribiste. Si entiendo que quieres tornarte escéptica... Y es interesante leerlo en las líneas y entre líneas

Licuc dijo...

Entendido entonces sr. Oyerista. ;)