martes, agosto 21, 2007

La Apuesta / Negocio del Levante

Cuando estamos levantando se tienen montones de opciones para elegir al tipo más bueno, más inteligente, con mejor carro o para resumir el mejor partido, según las circunstancias o el gusto propio, pero para que ese fulano nos pare bolas hay que hacer una apuesta.

Generalmente buscando llamar la atención de alguien se recurre a herramientas de atracción que vendan una imagen propia positiva que nos haga ganar puntos con el posible cuadre por lo que es común gastar plata y tiempo. Si uno corre con suerte y le gusta a la persona que está tratando de conquistar los costos se convertirán en una inversión y uno cobrará las ganancias, pero en caso de que el negocio se caiga no existe seguro por fallas en la calidad, es decir que uno queda indefenso y no hay mecanismos de control ante los cuales quejarse o hacer reclamos, pues cada vez que uno decide aventurarse con una nueva persona, a ver si la cosa cuaja está entrando en el territorio del pago por adelantado sin tener la certeza de que recibirá lo que quiere y como lo quiere.

Para evitar correr riesgos algunos prefieren hacer contratos simultáneos con varios proveedores, o sea, le caen a más de uno / una al tiempo y en la medida que comprueban la calidad hacen un contrato más largo e incluso en post pago, se enserian y cuando un miembro de la pareja le hace algo al otro, el ofendido suele decir “luego me las pagas”, haciendo referencia a los derechos y deberes que le otorga el acuerdo de exclusividad, quizás sea por eso que ciertos individuos evitan compromisos usando varios servicios al tiempo y permanentemente.

Creo que una forma práctica, para ahorrarse tantos gastos, podría ser la de acudir a una agencia mal llamada matrimonial (pues no todos buscamos casarnos) para tener la posibilidad de evaluar anticipadamente las probabilidades de éxito que tenemos con alguien y en el mejor de los casos, hasta su historial de atención en materia de servicio al cliente, con esos datos en la mano uno podría tomar una decisión informada de si paga por adelantado o contra entrega, además de por cuánto tiempo, ya que estas organizaciones vienen siendo como los centros de revisión técnica a los que se llevan los carros antes de comprarlos para que nos digan si el negocio que pensamos hacer es ventajoso o no, minimizando así las posibilidades de pérdidas.