sábado, junio 16, 2007

Boxer y Golden Retriver para adopción



Nos encontramos en el Centro de Zoonosis de Bogota y si alguien no nos adopta pronto vamos a ser sacrificados. Si puedes darme una existencia digna y amorosa agradecere tu ayuda. Cualquier información con Natalia o Gloria Torres 686 3123, 315 790 2658
Información de Zoonosis 440 8998/96 Carrera 106 A # 67 - 02 Engativá, Bogotá
La adopción tiene un costo aproximado de $20.000, pero son entregados esterilizados y vacunados, tanto hembras como machos.
ESTE ES UN MENSAJE DE: REDPAA (RED DE PROTECCIÓN ANIMAL Y AMBIENTAL)

lunes, junio 04, 2007

Catalina, la desequilibrada

Catalina tiene 41 años, está casada hace 15. Sus hijas son Liliana de 12 y Natalia de 8. La mayor toma clases de piano y la menor goza embadurnándose los dedos con témperas.

Catalina trabaja desde el 99 en una empresa pública, llegó a su cargo por un amigo que la recomendó por ser de libre remoción y nombramiento. En este instante sus niveles de estrés son tan altos que pasa más tiempo incapacitada que en su oficina, por lo que la profesional que le sigue en jerarquía ya se sabe al dedillo el teje-maneje del departamento, sin importar que su especialidad sea distinta de la de su superior.

A Catalina le han diagnosticado una isquemia cerebral que amenaza con quitarle la vida, hace 4 años le recomendaron que descansara 15 minutos por cada hora de trabajo, como muchas otras indicaciones médicas ignoró la recomendación, tampoco hizo mucho eco en su mente el consejo de compañeros que la animaban a pasar más tiempo en familia para que los suyos disfrutaran de su compañía, en el olvido quedó aquella conclusión a la que llegó luego de fracturarse un dedo y pasar varias semanas fuera del trabajo: “si me muero nadie va a cuidar a mis hijas como lo hago yo”.

En el 97 Catalina trabajaba en una compañía privada que entró en un proceso de reestructuración, como no quiso renunciar la sometieron a presión psicológica para lograrlo. Sus jefes fueron muy inteligentes, la conocían bien y sabían que lo único que no soportaría era la inactividad así que le siguieron pagando, incluso le subieron el sueldo pero a cambio ella debía cumplir el horario asignado haciendo nada, en ocasiones se le pedía firmar documentos de procesos que se suponía estaban a su cargo pero nada más, si quería podía entretenerse todo el día navegando en Internet o leyendo revistas, nadie le reclamaría ni le llamaría la atención. Pocos meses después la estrategia de los gerentes rindió sus resultados, ella juiciosamente escribió su carta de renuncia y le entregó el anhelado documento a los responsables de cubrir su posición o mejor, de descubrirla. En pocos días se encontró con el personaje que le ofrecería el trabajo que hoy desempeña. Al comienzo todo fue muy emocionante, ella reconoce que su adicción a la adrenalina es algo palpable y que en su caso toma la forma laboral, la de vivir todo el tiempo al límite, intentando cumplir con los plazos que le imponen sus jefes, sin embargo ahora se ve obligada a descansar. Si evade las órdenes médicas es muy probable que no llegue a presenciar el siguiente cumpleaños de sus hijas ni el próximo aniversario de casada.

No, a Catalina no le van a pagar un solo centavo por enviar esto a sus amigos, esto no es una cadena y Catalina como tal no existe, sólo existen fragmentos de ella en la vida de muchas personas pero quizás sí haya historias que se parezcan en extremo a la suya.

Este es un temor real, pasar de la completa inactividad a la frenética total para luego descansar por obligación con tal de mantener lo primordial: la vida.

El equilibrio sigue siendo la clave mas en el mundo de hoy es cada vez más escaso, la disyuntiva parece ser morirte de hambre o morirte trabajando, sólo unos pocos privilegiados tienen un abanico de opciones levemente más amplio.