viernes, abril 13, 2007

Asomo de Aplomo

Se acerca tímidamente la claridad mental de los gobernantes.

Ayer supe que el gobierno nacional desistió en su intento de participar para ganar la sede del mundial del 2014, lo que me parece mucho más razonable que la pataleta armada más o menos un mes, cuando este propósito fue denominado como poco serio por Josef Blatter.
El dirigente de la FIFA fue más sensato y sincero que los iniciadores de la romántica causa deportiva.

Anoche los noticieros anunciaban el robo de miles de millones de pesos al presupuesto sanitario del Chocó, lo que constituye sólo una muestra de los problemas graves que aún deben resolverse en este país, razones suficientes para pensar primero en garantizarle la salud y el alimento a todos los infantes antes de pensar en hacer estadios que quizás no se usen, pues sería sólo uno de los requisitos necesarios para ser sede de un campeonato de fútbol.

Si a Brasil, un país tan grande y vasto, como su actual oferta de infraestructura para eventos deportivos deberá construir más, en caso de ganar la sede ¿a cuánto se acercaría la suma que Colombia debería invertir para competir en cierta igualdad de condiciones?, y más importante ¿las necesidades de cuántos infantes podrían cubrirse con esa misma suma?

miércoles, abril 11, 2007

Soy pobre porque soy honrada

Simplemente no tengo muchísima plata porque no me gusta engañar a la gente.

El tema viene de recientes lecturas que he hecho acerca de sistemas multinivel que muchísimos defienden, como fervientes seguidores de su lider de secta, en respuesta a las supuestas calumnias que hacen exintegrantes de tales organizaciones o simples consumidores inconformes con los productos que prometían ayudarlos a bajar de peso.
Difícilmente puedo estar a favor o en contra de alguno de los dos grupos porque afortunadamente los cambios fuertes de peso no me afectan, porque nunca he pertenecido a una organización de ellas y porque con lo que he leído tengo bastante recelo para estar en alguna de esas posiciones.
De momento prefiero seguir viendo los toros desde la barrera. Ahora quiero pasar a otra de las expresiones de este tipo de mercadeo inescrupuloso.

En el mundo de las terapias alternativas existen pocos mecanismos de control para los terapeutas, por eso es que cualquier persona que tenga una capacidad de persuasión bastante desarrollada y poca honestidad puede crear un negocio muy rentable basado en la desesperación y sobretodo, en la ignorancia de la gente. Muchas personas que están al borde de una crisis, sin importar su tipo, son muy vulnerables a ser engañadas por argumentos falsos que suenan reales y que además juran ser la respuesta a todos sus conflictos.

Los culebreros, charlatanes y demás estafadores con grandes dotes lingüísticos entran en el juego y ven una oportunidad de negocio real, que aunque va en detrimento de patrimonios ajenos, presente una fuente inagotable de recursos económicos nada despreciables.

Sin importar el grado de instrucción o entorno social los incautos caen tarde o temprano en las camillas, consultorios o salones de estos personajes, que lejos de querer enseñarle a los afligidos herramientas para que sean autosuficientes en la solución de sus problemas, les ofrecen recetas mágicas e inmediatas para que todos sus motivos de preocupación desaparezcan de la noche a la mañana. El negocio se hace tan redondo que cuando los atormentados vuelven a tener problemas, producidos por su propio comportamiento que no ha sido modificado en lo más mínimo, acuden nuevamente al mismo facilitador para que les solucione la vida otra vez y así en un círculo vicioso que sólo se rompe para iniciar uno nuevo.

Cuando el embaucador pierde su efectividad, la cual nunca tuvo realmente, el agobiado busca otra solución fácil y rápida en otro empresario del marketing espiritual para descargar en él la responsabilidad de sus propios actos.

El conector entre las tácticas deshonestas de ventas que usan ciertas personas para vender lo que sea, así afecte a la salud y los tratamientos facilistas que ofrecen pseudo-terapeutas espirituales es que viendo una oportunidad de negocio en la debilidad de la gente, hacen aparecer en sus ojos signos de $$$ sin el menor asomo de culpa o vergüenza, es más ni siquiera reconocen que pueden estar haciendo más daño que bien a las personas que tienen cerca, sólo justifican su accionar con múltiples argumentos, pero en el fondo saben que su único objetivo es el beneficio personal y que no tienen más herramientas para ayudar a otros que las que puede tener cualquier peatón, es más, en muchos casos sus carencias internas son mayores y más graves que las de las personas a las que dicen estar ayudando, pero su arrogancia y avaricia no les permite ver tales faltas.

Estudié una carrera que en algunas de sus facetas está dedicada exclusivamente a mejorar la calidad de vida de las personas y aún así dudo si tengo la idoneidad suficiente para decirle a otro ser humano lo que debe hacer con su vida. Intento dar consejo sólo cuando se me pide y sé que será atendido, de lo contrario prefiero callar porque sé que si actúo de otro modo me desgastaré sin sentido, a la otra persona… mmm no sé, quizás ni me preste atención.

Puede que el tema de la autoayuda se haya convertido en una industria que mueve cientos de millones de dólares al año en el mundo entero, mas eso no es razón suficiente para que yo olvide mis principios y valores, para que yo me invente cualquier curso de tres pesos y le haga el material de apoyo pertinente, para luego venderlo por una cifra absurda con el título de “el camino a la felicidad” u otra babosada parecida. Puede que no esté hecha para vender o que no tenga las capacidades suficientes para adaptarme a la selva consumista en la que vivo, pero prefiero existir sin lujos pagados con la ignorancia y el sufrimiento ajeno, así duermo bien y muy tranquila.